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El éxito del pavimento solar: genera más energía de la prevista

El sol y las bicicletas integran un plan para generar energía renovable. Holanda tradujo estos dos factores en un proyecto sustentable para hacer de un ejercicio físico en alza una fuente de energía alternativa. Recreó una ciclovía de unos 70 metros de largo cubierta por paneles fotovoltaicos que meses posteriores a su creación creó más volumen energético del que habían previsto. Un completo éxito.

La invención es una carretera para bicicletas como fuente de energía solar. Meses posteriores a la realización encarnada por SolaRoad, el grupo que estuvo detrás del desafío, los ingenieros consideran que el resultado supera las expectativas: produjo en sus primeros meses de vida cerca de 3.000 kWh, el mismo suministro eléctrico que necesita una familia para subsistir durante todo un año.

La experiencia positiva de estas vías sustentables deberían alentar la reproducción de más caminos de práctica sustentable. El potencial que se desprende de la ciclovía holandesa podría multiplicarse si se cubrieran todas las carreteras con la utilización de este tipo de tecnología solar. “Si transferimos esto a todo un año, contaríamos con más de 70kWh por metro cuadrado por año”, compartió Sten de Wit, a cargo del proyecto e integrante del grupo SolaRoad.

Posteriores a la iniciativa pionera de la bicisenda holandesa, se repitieron proyectos similares e incluso más ambiciosos. La instalación de gigantescos paneles solares podría dimensionarse a todas las carreteras disponibles como superficie fértil, útil y disponibles para cosechar energías sostenibles. En 2015, el grupo francés Colas, líder en la construcción de rutas, lanzó Watt Way, una solución de revestimiento solar fotovoltaico, que se coloca por sobre la carretera ya existente sin necesidad de volver a construirla. En Estados Unidos, a la par, una pareja presentó Solar Roadways, un proyecto de crowfunding que estipulaba la cobertura total de las carreteras estadounidense dotadas por esta tecnología de captación de la energía solar. Algunos estudios realizados proyectan que si todas las carreteras en Estados Unidos fueran reversionadas con tecnologías sostenibles, se generaría suficiente energía para cubrir el triple de la demanda actual y limitaría la emisión de gases invernadero en un 75 por ciento.

Son 70 metros de fuente energética que conectan los suburbios de Krommenie y Wormervees, pueblos ubicados al norte de Amsterdam. La pista ecológica está construida por unas filas de células solares de silicona cristalina, las cuales se encuentran emplazadas en el cemento del carril y son cubiertas por una capa transparente de vidrio templado, lo suficientemente resistente para soportar el peso de un camión de doce toneladas. Los paneles fotovoltaicos individuales entablan conexión con contadores inteligentes encargados de optimizar la salida y suministrar la electricidad de manera directa entre el alumbrado público o la red central.

El SolaRoad demandó una inversión de tres millones de euros en el marco de políticas ecológicas integradas a un proyecto superior del gobierno local que tiene previsto para este año estirar treinta metros más de paneles solares en la pista de Krommenie. Fueron cinco años de construcción y asimilación de la tecnología al piso que fue transitada por cientos de miles de ciclistas, que no cesan: en la actualidad, además de alcanzar una extensión mayor, están trabajando en perfeccionar la técnica para que capte un porcentaje superior de energía solar.

FUENTE: Infobae.com

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